viernes, 1 de abril de 2016

Guardador

Mi hermana Cindy de Popoff me compartió una experiencia. La semana pasada ella fue a dejar en el carro a su esposo y a sus hijos a la escuela. Luego se dirigió a su trabajo y al mediodía fue a recoger a dos de los niños. Utilizó el vehículo en la tarde para hacer unas vueltas y había planificado ir con su familia al supermercado para comprar unos productos que necesitaba. Casi a dos cuadras de haber salido de casa, algo le sucedió al carro; una de las puntas de enfrente se quebró y quedó inmóvil. "El Señor nos guardó porque a pesar de haber conducido todo el día, el accidente sucedió en la colonia y no en la autopista. Me asombro del gran cuidado que Él tiene con nosotros".

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