viernes, 29 de abril de 2016

La Naturaleza

Creo que el Señor nos enseña algo nuevo cada día y compartir con mi hermana Reina de Hernández de lo que Dios le ha hablado ha sido muy refrescante. Ella me contó que hace unas semanas, unos pajaritos llegaron a hacer nido en una jaula que ella tiene en su casa. Una tarde, sus hijos salieron al patio con gritos y relajo; inmediatamente, el ave tomó sus huevos en el pico y alzó vuelo. “Eso me enseñó que la presencia del Señor se aleja cuando se crea un ambiente de ira, contienda y desorden.”. Días después llegaron otras aves, a estas si le nacieron los pajaritos. Un día ella encontró que los polluelos se habían caído del nido. Los levantó y los puso en su lugar; sin embargo, la madre de las crías al notarlo, los empujó nuevamente. “Eso me dio una lección: Nuestro Padre nos está empujando para que volemos; este no es tiempo de acomodarnos en el nido. La tierra está clamando por la manifestación de los hijos del Reino”.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario