Fue especial escuchar a mi hermana Ana María de Córdova testificar del Padre. El martes por la mañana, ella venía de dejar a sus hijos de la escuela cuando en la entrada de Oro Verde una moto que venía a alta velocidad impactó su carro en la parte de atrás. Ella vio como el vehículo y el conductor se elevaron y cayeron al suelo; en ese momento lo único que pudo hacer fue clamar al Padre, “Papá, Papá, no permitas que a este muchacho le pase algo grave; por favor, que esté bien.” Ella agarró el volante con fuerza y por su espejo observó como el joven se puso de pie y se acercó a su ventana. Vio que sólo tenía un pequeño raspón en la frente y otro en el brazo. Bajó el vidrio y le dijo, “¡Cuánto nos ama Dios! Ambos estamos vivos.” Y él le respondió, “Definitivamente, Él nos ama.” El Señor guardó sus vidas, Él conoce nuestros tiempos. Un blog nacido de la columna de testimonios de Buenas Nuevas, relatando las cosas extraordinarias que Dios hace en las vidas de los miembros de Iglesia Piedras Vivas de La Lima. Jueces 6:36-38
miércoles, 23 de marzo de 2016
Papá, Papá
Fue especial escuchar a mi hermana Ana María de Córdova testificar del Padre. El martes por la mañana, ella venía de dejar a sus hijos de la escuela cuando en la entrada de Oro Verde una moto que venía a alta velocidad impactó su carro en la parte de atrás. Ella vio como el vehículo y el conductor se elevaron y cayeron al suelo; en ese momento lo único que pudo hacer fue clamar al Padre, “Papá, Papá, no permitas que a este muchacho le pase algo grave; por favor, que esté bien.” Ella agarró el volante con fuerza y por su espejo observó como el joven se puso de pie y se acercó a su ventana. Vio que sólo tenía un pequeño raspón en la frente y otro en el brazo. Bajó el vidrio y le dijo, “¡Cuánto nos ama Dios! Ambos estamos vivos.” Y él le respondió, “Definitivamente, Él nos ama.” El Señor guardó sus vidas, Él conoce nuestros tiempos.
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario