viernes, 28 de abril de 2017

Espalda

Mi hermano Joshua Reyes tuvo un accidente hace más o menos un mes y a raíz de eso su espalda le quedó doliendo. Tenía problemas para agacharse y para realizar cualquier tipo de actividad física. Hace unos domingos atrás, alguien tomó el micrófono y comenzó a soltar unción de sanidad para todos los enfermos. Joshua no consideraba que estuviese enfermo; sin embargo tomó la palabra y la declaro para su cuerpo. Desde ese día su espalda ya no le duele. Pudo ensayar sus coreografías sin problema y honró al Señor por Su fidelidad y misericordia, y porque por Sus llagas nosotros somos sanos.

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