viernes, 21 de abril de 2017

Fe

El jueves pasado le pregunté a mi Hna. Vicky Sierra si tenía algún testimonio que quisiera compartir; ella me dijo que no. Estaba lejos de pensar que en ese momento ella se encontraba muy mal de salud. Me cuenta que esa mañana se levantó con un dolor terrible en el cuerpo y así transcurrió el resto del día. En lo único que pensó es que ya había hecho un compromiso para servir el viernes y el sábado en el retiro de semana santa. Así que oró creyendo que ella era sana y alistó su uniforme en la noche, a pesar de que todavía el malestar no había pasado. El viernes se levantó y no había ni rastro de dolor. Sirvió al Señor, recibió de lo que Él tenía y compartió el sábado con los hermanos de Cruz de Valencia con mucho gozo y alegría.

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