viernes, 28 de octubre de 2016

Santa Rita, Santa Bárbara


Hay algunas personas que para Adoremos en Honduras viajaron a su municipio sólo una vez, pero hay otros que lo hicieron hasta dos o tres veces – más bendición. Eso pasó con mis hermanos Ruth Santos y Gerson Hernández. Ellos me cuentan  que su primera visita a Santa Rita, Santa Bárbara la hicieron con mis hermanos Rafael y Mirna de Flores. Su misión era encontrar a un pastor que tomara la visión y apoyara. Lograron hacer contacto con uno que prometió hacerse cargo de todo – el permiso del parque, instrumentos, sonido, etc. Días después de su visita, mi Hna. Ruth marcó el número de este pastor para saber que avances tenía; sin embargo, nunca respondió al teléfono. Decidieron hacer otra visita a la ciudad para asegurar que todo estuviera en orden; para este viaje, mis hermanos Mario y Mirna de Padilla se agregaron al equipo. Al llegar al lugar, visitaron al pastor y él les dijo que no había podido avanzar mucho porque la Alcaldesa estaba de viaje, pero se comprometió a apoyarlos siempre. Después de eso dieron con otro pastor y él se mostró renuente a tomar la visión, pero quedó en confirmar si iba a ser de apoyo o no. Días después de ese viaje, mi hermana Ruth llamó al segundo pastor con quien hicieron contacto y le preguntó cuál era su respuesta; él dio un rotundo no. Ese mismo día, el Hno. Mario Padilla fue a Santa Rita por cuestiones laborales, pero el Señor abrió puertas para que él se encontrará con la Alcaldesa. Allí mismo le entregó la carta para el permiso del parque y ella dio su firma como autorización; como ese día había desfile, ella tomó el micrófono e invitó a todo el pueblo a que asistiera al evento.
El viernes 23 llegó. El equipo de Santa Rita, Santa Bárbara estaba listo (o al menos eso creían). Cuando llegaron donde el primer pastor que los atendió, él les dijo que no se iba a poder conseguir sonido. Eso no detuvo a mis hermanos, y se fueron al parque casi dos horas antes de dar inicio al altar. Allí conocieron a otro pastor, y él al darse cuenta que no contaban con instrumentos ni sonido, y que aparte, la parroquia ya había comenzado su culto, los llevó a su iglesia para halar todo su equipo. Cuando regresaron al parque, la energía se fue y la lluvia comenzó, pero el pueblo estaba listo para adorar. Así que comenzaron 15 minutos antes de la hora. Pasado un tiempo, llegó al parque el Vice-Alcalde quien dio instrucciones para que instalaran una planta eléctrica y que se les diera energía para que siguieran con las alabanzas. Junto con el Vice-Alcalde, llegaron el segundo pastor (que dijo que no apoyaría) junto con la iglesia, para unirse a la adoración. ¡El Señor tomó control de todo!


viernes, 21 de octubre de 2016

Chinda, Santa Bárbara

Estoy cada vez más y más impactada de los testimonios que me comparten de adoremos en Honduras 2016. La Pastora Marlen de Flores tuvo una experiencia especial. Ella me comentó que hizo un viaje al municipio de Chinda en Santa Bárbara para poder dejar preparada algunas cosas. Al parecer, todo había quedado resuelto con el pastor con quien hicieron contacto; sin embargo, días después, él se comunicó para decir que ya no iba a brindar su apoyo. La Pastora Marlen decidió creer que si el Señor la estaba enviando, Él se haría cargo de todo. La sorpresa para ella, y para las hermanas Marta Ponce y Abigail Montoya fue que al llegar al lugar el 23 de septiembre, ese pastor que anteriormente dijo que no apoyaría, estaba en el parque instalando todo para su llegada. Desde que mis hermanas llegaron a Chinda, la lluvia no dejo de caer. Dieron las 7:00 p.m. y la lluvia seguía; aparte de eso, hubo un apagón y tuvieron que moverse de lugar, pero hubo un mover precioso del Señor. Al día siguiente, el pastor insistió en que se quedaran mis hermanas Marlen, Marta y Abigail para que ministraran en una reunión en donde convocaron a coroneles, pastores, policías, iglesias... En medio de la ministración, dos personas que se dedicaban a la brujería decidieron seguir a Cristo. La Pastora Marlen los ha estado monitoreando y gracias al Señor, están perseverando en la fe. “Estoy agradecida con Dios por lo que ocurrió. Aparte de impartir, fui a recibir y creo que fui la más bendecida.”

viernes, 14 de octubre de 2016

Azacualpa, Santa Bárbara

El Señor trabaja de la manera que Él quiere. No podemos explicar a exactitud porque en algunos lugares pasó esto y en otros no, o porque a ellos si les dieron hospedaje y comida y a otros no. Así como el caso de mis hermanos Nelson, Glenda y Josseline Fonseca; el pastor con quien se contactaron en Azacualpa, Santa Bárbara recibió la visión y él se encargó de todo los arreglos, hasta el más mínimo detalle. Incluso, les brindó hospedaje y los alimentó. Cuando el reloj marcó las 7:00 p.m. el viernes 23 de septiembre, en Azacualpa cayó una gran tormenta, pero a pesar de la lluvia, el pueblo llegó al parque y adoró. Mi Hna. Glenda testifica que antes de dar inicio, ella tenía un fuerte dolor en una de sus piernas, pero en medio de la alabanza y la adoración el malestar desapareció. Estamos seguros que esa ciudad y sus habitantes fueron muy bendecidos.

viernes, 7 de octubre de 2016

Sonaguera, Colón

Mis hermanos Néstor y Ernestina Chávez tuvieron una hermosa experiencia en Sonaguera, Colón. Aunque al principio se enfrentaron con algunas dificultades, terminaron en victoria. Mi Hna. Ernestina viajó dos semanas antes del evento para entrevistarse con el Presidente de la Asociación de Pastores de esa ciudad; aparentemente él había tomado la visión. Sin embargo, una semana después, ella lo llamó para reafirmar su decisión y él le comentó que ya no iba a poder apoyarlos debido a otro compromiso que tenía para esa fecha. No obstante, él le proporcionó contactos de cuatro pastores. Cuando mi Hna. Ernestina los llamó, dos de ellos tuvieron una respuesta positiva y ella supo en su espíritu que eran las personas correctas. Abrazaron la visión y dieron todo su apoyo; llevaron a sus ministros de alabanza y su equipo de sonido (que según mis hermanos Chávez: ¡Tronaban!). 
El 23 de septiembre, a las 6:00 p.m., en el parque central de Sonaguera, Colón estaba lloviendo. Mi hermano Néstor le pidió al Señor que la lluvia cesará antes de comenzar y que lloviera al terminar; ¡y así sucedió! A pesar de la lluvia, los dos pastores llevaron sus instrumentos y su equipo de sonido, fue sorprendente ver como andaban activados. En medio de la adoración, hubo una ministración preciosa. Un varón ebrio, pero quebrantado, no paró de adorar a Dios durante todo ese tiempo. Mi Hno. Néstor oró por él y ese hombre fue tocado por el Espíritu Santo, a tal punto que cuando se levantó, toda su ebriedad se había ido. “Fue algo bello formar parte de Adoremos en Honduras 2016. La gloria sea siempre para nuestro Dios. Estamos seguros que en Sonaguera, Colón, quedó sembrada una semilla de bendición y que grandes cosas vienen.”