viernes, 5 de agosto de 2016

CAPI

Cuando conocí a Justin pude percibir en él un corazón de niño. Es una persona agradable y accesible. En una de nuestras conversaciones, él me comentó que no tenía expectativas para CAPI y que en realidad vino porque su familia venía. No se esperaba para nada lo que vino a encontrar. Le gustó mucho el lugar y  no le tomó mucho tiempo adaptarse y formar nuevas amistades. “Simplemente amo a la gente, amo al ministerio, amo a Honduras. Estoy sorprendido y muy agradecido por las atenciones y el cuidado que me brindaron. Estoy cautivado por esta nación y por la presencia de Dios en este lugar.” Justin me compartió que cuando inició la semana de Capacitación Apostólica Profética Intensiva, el Señor comenzó a manifestarse en su vida y fue activado en diferentes áreas. También me comentó que tomó la decisión de apartar un año para dedicarse a servir en el ministerio y quedarse en Honduras. ¡Bienvenido, Justin!

No hay comentarios.:

Publicar un comentario