Platicaba con mi hermana Mirna de Padilla y me bendijo mucho una experiencia que tuvo esta semana. “Hermana Angie, es que el Señor todo lo hace perfecto.” Me comentó que ella y su familia tenían planificado un viaje para la capital; tenían una cita con fecha y hora para hacer un trámite de Marcela. Para ese mismo día y a la misma hora, había otra familia de la iglesia que tenía una cita en Tegucigalpa. Decidieron hacer el viaje juntos y el Padre los sorprendió de muchas maneras durante todo el camino y en su estadía. “Cuando entramos a la ciudad, se vino una fuerte lluvia que nos impidió preguntar por direcciones, pero la hermana que iba con nosotros le ordenó a las nubes que se fueran a un lugar desértico e inmediatamente la lluvia cesó.” Y así como esa experiencia, hubo muchas. “El Señor estaba en control de todo; Él iba abriendo puertas.” De regreso a casa, tuvieron la oportunidad de orar por una persona y a dar palabra de ánimo. “Entendí lo importante que es impartir de lo que el Señor nos ha dado y no quedarnos callados. Hay muchos que lo necesitan.”Un blog nacido de la columna de testimonios de Buenas Nuevas, relatando las cosas extraordinarias que Dios hace en las vidas de los miembros de Iglesia Piedras Vivas de La Lima. Jueces 6:36-38
viernes, 10 de junio de 2016
Todo Lo Hace Perfecto
Platicaba con mi hermana Mirna de Padilla y me bendijo mucho una experiencia que tuvo esta semana. “Hermana Angie, es que el Señor todo lo hace perfecto.” Me comentó que ella y su familia tenían planificado un viaje para la capital; tenían una cita con fecha y hora para hacer un trámite de Marcela. Para ese mismo día y a la misma hora, había otra familia de la iglesia que tenía una cita en Tegucigalpa. Decidieron hacer el viaje juntos y el Padre los sorprendió de muchas maneras durante todo el camino y en su estadía. “Cuando entramos a la ciudad, se vino una fuerte lluvia que nos impidió preguntar por direcciones, pero la hermana que iba con nosotros le ordenó a las nubes que se fueran a un lugar desértico e inmediatamente la lluvia cesó.” Y así como esa experiencia, hubo muchas. “El Señor estaba en control de todo; Él iba abriendo puertas.” De regreso a casa, tuvieron la oportunidad de orar por una persona y a dar palabra de ánimo. “Entendí lo importante que es impartir de lo que el Señor nos ha dado y no quedarnos callados. Hay muchos que lo necesitan.”
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