Misiones Cumplidas
Por Enrique Torres
El viernes pasado que llegué al templo en la mañana, me pegó un dolor muy fuerte en mi columna. Le pedí al Señor que me diera la fuerza y resistencia para poder terminar de hacer el aseo, y gracias a Dios cumplí con la misión, pero seguía sin sentirme bien. Cuando terminé, vi al Hno. Alejandro Amaya y el Espíritu Santo me dio la instrucción de que le pidiera a él que orara por mí. Él oró con autoridad, y para honra y gloria del Señor, todo dolor se fue. Esa noche, pude servirle con toda libertad al Rey.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario