viernes, 7 de julio de 2017

No Soltó Mi Mano

El año pasado, mi hermana Míriam Guerra hizo trámites para que una de sus hijas obtuviera una beca de estudio. Al mismo tiempo, ella se encontraba orando por un trabajo. Las dos oportunidades de empleo que se le presentaron tenían horarios muy complicados que le impedirían congregarse y además, el tiempo que pasaría con su familia sería casi nulo. Mi hermana Míriam continuó orando, pero se encontró a sí misma frustrada y cuestionando al Señor sobre el porqué ella no se consideraba bendecida. Pero el Señor tiene un tiempo para todo, y los procesos son necesarios. A finales del mes de junio, mi Hna. Míriam recibió una llamada de la escuela para informarle que la beca para su hija había sido aprobada, y en ese período también recibió la llamada de una empresa para la cual ella había enviado curriculum y le dijeron que había sido contrataba para el trabajo. “El Señor no soltó mi mano en este año de prueba. Aun cuando mis ojos naturales no miraban una salida, Dios siempre se mostró fiel a Su Palabra.”

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