viernes, 9 de junio de 2017

Obedecer

En las pequeñas cosas el Señor también tiene cuidado de nosotros. Hace más o menos dos semanas, mi hermana Yoly Cruz tenía planificado hacer unos mandados en la tarde; sin embargo, ese miércoles ella se levantó y el Espíritu Santo la inquietó para que hiciera sus actividades durante la mañana. Así lo hizo, sin conocer que atrás de esa simple instrucción había un propósito grande. En la tarde de ese miércoles hubo una tormenta, y mi hermana Yoly se encontraba en la comodidad de su casa. “El Señor me maravilla, si no hubiese obedecido a Su voz, esta historia no sería así. Él es más que bueno.”

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