Platicar con mi hermana Dunia Bonilla es un deleite, y este testimonio es muy especial porque es el primero del año 2017. Hay cosas que nos suceden y no podemos encontrarles una explicación lógica, sólo podemos decir: Fue por el Señor. Y es exactamente lo que dice mi hermana Dunia. Hace tres meses a ella le llegó el recibo de la energía eléctrica y se llevó un gran susto porque la cantidad que salía reflejada en la factura era absurdamente grande. Ella comenzó a hacer números en su cabeza y llegó a la conclusión que debía ser un error, no era posible que saliera eso si ni ella ni sus hijos consumían tanta energía. Decidió presentarse en la empresa para resolver el asunto; sin embargo, no tuvo éxito. Después de varios intentos de resolver el malentendido, ella decidió pagar la primera mitad del consumo, y llegó a un acuerdo con la empresa de que lo demás lo iría pagando en varias cuotas mensuales. En diciembre hizo su primer pago, pero el saldo pendiente aun era muy elevado. Ella le presentó la situación al Señor y le dijo: Hazme justicia, porque yo sola no puedo lograr nada. Esta semana fue a cancelar su segunda cueta, y quedó algo extrañada cuando la muchacha del cobro le dijo la cantidad que debía pagar. La hermana Dunia le pidió que por favor corroborara el número, y cuando la muchacha le volvió a dar el mismo precio, mi hermana Dunia le preguntó, ¿eso es todo? La cobradora le respondió que sí, que con eso su saldo quedaba en cero. ¡Sólo pagó alrededor de L.120! ¡Cuánto agradecimiento! Sólo Él puede hacer cosas grandes.Un blog nacido de la columna de testimonios de Buenas Nuevas, relatando las cosas extraordinarias que Dios hace en las vidas de los miembros de Iglesia Piedras Vivas de La Lima. Jueces 6:36-38
viernes, 6 de enero de 2017
¿Eso es Todo?
Platicar con mi hermana Dunia Bonilla es un deleite, y este testimonio es muy especial porque es el primero del año 2017. Hay cosas que nos suceden y no podemos encontrarles una explicación lógica, sólo podemos decir: Fue por el Señor. Y es exactamente lo que dice mi hermana Dunia. Hace tres meses a ella le llegó el recibo de la energía eléctrica y se llevó un gran susto porque la cantidad que salía reflejada en la factura era absurdamente grande. Ella comenzó a hacer números en su cabeza y llegó a la conclusión que debía ser un error, no era posible que saliera eso si ni ella ni sus hijos consumían tanta energía. Decidió presentarse en la empresa para resolver el asunto; sin embargo, no tuvo éxito. Después de varios intentos de resolver el malentendido, ella decidió pagar la primera mitad del consumo, y llegó a un acuerdo con la empresa de que lo demás lo iría pagando en varias cuotas mensuales. En diciembre hizo su primer pago, pero el saldo pendiente aun era muy elevado. Ella le presentó la situación al Señor y le dijo: Hazme justicia, porque yo sola no puedo lograr nada. Esta semana fue a cancelar su segunda cueta, y quedó algo extrañada cuando la muchacha del cobro le dijo la cantidad que debía pagar. La hermana Dunia le pidió que por favor corroborara el número, y cuando la muchacha le volvió a dar el mismo precio, mi hermana Dunia le preguntó, ¿eso es todo? La cobradora le respondió que sí, que con eso su saldo quedaba en cero. ¡Sólo pagó alrededor de L.120! ¡Cuánto agradecimiento! Sólo Él puede hacer cosas grandes.
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