viernes, 18 de noviembre de 2016

Nieto

Mi hermana María Eugenia Cea me compartió un testimonio sobre uno de sus nietos. Hace aproximadamente tres semanas, uno de sus nietos sufrió quemaduras graves en gran parte de su cuerpo con un líquido que estaba hirviendo. Cuando el accidente ocurrió, la familia estaba en shock. Llevaron al niño al hospital y mi hermana Maru oró para que fueran las manos del Señor a través del doctor, ya que tuvieron que hacerle una operación. Gracias al Señor el niño salió, está en casa y fuera de peligro; su proceso de recuperación ha sido rápido. “Estoy agradecida con el Padre porque guardó la vida de mi nieto. Guardó sus ojos, sus orejas, su nariz, su boca… Y el propósito que Dios tiene para él se cumplirá.”

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