Hace unos días platicaba con mi hermana Ivonne González. Ella me compartió sobre una experiencia que tuvo con su hermano biológico. Me comentó que él dice ser ateo y que le renta a ella una casa que tiene en San Pedro Sula. Después de ser muy próspero financieramente, él cayó en una condición económica bastante difícil; aún su salud empeoró. Él la llamó para decirle que no iba a poder seguir pagándole el alquiler de la casa por la situación que estaba viviendo; mi hermana Ivonne también estaba pasando por una transición financiera y estaba a punto de plantearle su problema cuando el Espíritu Santo la inquietó y le dijo, “Esta es tu oportunidad de hablarle de Quien soy”. Y así lo hizo; ella le dijo a su hermano, “Yo tengo un Dios que es tan poderoso y tan misericordioso; un Padre que cuida de Sus hijos. Vos tranquilo, pagame cuando podás. Sé que mi Dios va a proveer en mi necesidad”. Fue impresionante que el Señor al poco tiempo le envío a mi hermana Ivonne el triple de lo que ella necesitaba. Después de unas semanas su hermano la volvió a llamar y le dijo que ya tenía para pagarle algo, pero que aun así, le iba a quedar debiendo pero que eso se los pagaría luego. “Y otra vez el Espíritu Santo me inquietó. Le dije a mi hermano que el Dios que tengo es tan bueno que me proveyó en el momento exacto y que su deuda conmigo estaba condonada, que comenzábamos con borrón y cuenta nueva a partir del mes de mayo. Él se sorprendió mucho y estoy segura que el Señor hizo algo en su vida” .Un blog nacido de la columna de testimonios de Buenas Nuevas, relatando las cosas extraordinarias que Dios hace en las vidas de los miembros de Iglesia Piedras Vivas de La Lima. Jueces 6:36-38
viernes, 20 de mayo de 2016
Borrón y Cuenta Nueva
Hace unos días platicaba con mi hermana Ivonne González. Ella me compartió sobre una experiencia que tuvo con su hermano biológico. Me comentó que él dice ser ateo y que le renta a ella una casa que tiene en San Pedro Sula. Después de ser muy próspero financieramente, él cayó en una condición económica bastante difícil; aún su salud empeoró. Él la llamó para decirle que no iba a poder seguir pagándole el alquiler de la casa por la situación que estaba viviendo; mi hermana Ivonne también estaba pasando por una transición financiera y estaba a punto de plantearle su problema cuando el Espíritu Santo la inquietó y le dijo, “Esta es tu oportunidad de hablarle de Quien soy”. Y así lo hizo; ella le dijo a su hermano, “Yo tengo un Dios que es tan poderoso y tan misericordioso; un Padre que cuida de Sus hijos. Vos tranquilo, pagame cuando podás. Sé que mi Dios va a proveer en mi necesidad”. Fue impresionante que el Señor al poco tiempo le envío a mi hermana Ivonne el triple de lo que ella necesitaba. Después de unas semanas su hermano la volvió a llamar y le dijo que ya tenía para pagarle algo, pero que aun así, le iba a quedar debiendo pero que eso se los pagaría luego. “Y otra vez el Espíritu Santo me inquietó. Le dije a mi hermano que el Dios que tengo es tan bueno que me proveyó en el momento exacto y que su deuda conmigo estaba condonada, que comenzábamos con borrón y cuenta nueva a partir del mes de mayo. Él se sorprendió mucho y estoy segura que el Señor hizo algo en su vida” .
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