jueves, 4 de febrero de 2016

Necesidades

Siempre he admirado a mi hermano Rolando Castellanos por su sencillez y porque él siempre ha tenido la convicción de que no hay otro a quien acudir, sino al Padre. Me comentó de una experiencia que tuvo hace dos semanas. Él pasó por un momento de necesidad y sólo él y el Señor lo sabían. Todos los días le decía: Yo confío en Ti, Padre. Soy Tu hijo.
Una mañana mientras el rastrillaba en el ministerio, llegó su hermano y le dijo, “Hoy voy a llevarte al supermercado para que compres todo lo que necesites. Corre por mi cuenta”. El Señor respondió a su oración. Él suple nuestras necesidades.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario