Por Carmen de Guardado
Hace un mes mi mamá se cayó; gracias al Señor no sufrió ningún daño físico, pero si emocional porque se ponía a decir que ya no podía caminar. Yo le dije que dejara de declarar eso, que tenía que ser positiva y decir lo contrario. Días después, ella comenzó a caminar, pero ayer se volvió a caer. Me doy cuenta de cómo el Padre nos protege y tiene cuidado de nosotros, porque otra vez no hubo ninguna fractura o lesión grave, sólo fue el golpe. Ella está bien, y a su avanzada edad, todavía camina. ¡Bendito Dios Protector!

No hay comentarios.:
Publicar un comentario