viernes, 24 de abril de 2015

En Salud o Enfermedad

Por Ivette de Alfaro

Esta semana mi hijo Alejandro cayó enfermo. Él es una persona que soporta cuando tiene algún dolor o malestar, no se queja, pero cuando llega a su límite, él no pide medicinas ni que lo llevemos a consulta con un doctor, lo que siempre me dice es: “Mamá, ora por mí, por favor. No me siento bien”. Eso pasó este lunes; le comenzó a dar fiebre y él vino hacía mí y pidió oración. Oré y creímos en el poder de sanidad que hay en el Nombre de Jesús y a los 10 minutos, la fiebre le bajó. El miércoles la fiebre volvió, lo tuvimos que hospitalizar y la doctora le aplicó un medicamento a través de intravenosa, pero sin resultados positivos. Ella nos dijo que si no se mejoraba, iba a tener que pasar el día allí. Cuando Alejandro escuchó eso, comenzó a mover los labios, pero yo no entendía lo que estaba diciendo. Me acerqué y le pregunté, “Hijo, ¿qué estás diciendo?”, él me respondió, “Estoy cantando alabanzas, mamá”. Me sorprendí porque sin que nadie le dijera algo, él comenzó a alabar. Le puse más atención y comencé a cantar con él las canciones del último CD de adoremos. A la media hora, la fiebre había desaparecido por completo. Ese mismo día salió del hospital y ya está en casa. En verano o en invierno, sea de noche o de día, en salud o enfermad, en tristeza o alegría, ¡alabaremos al Dios de nuestra salvación!

viernes, 17 de abril de 2015

Él hizo la Obra

Por Conchita Estrada

Hace algunos años me detectaron una hernia en el estómago. Fue difícil vivir con eso, pero siempre me mantuve en oración y creyéndole al Señor que Él haría la obra. El mes pasado, la apóstol Emma oró por mí; en ese momento supe que Dios había hecho algo. La semana pasada fui a hacerme unos exámenes, y antes de que llegara el doctor, vi una bola como de fuego que entraba a mi estómago. Cuando el médico me dio los resultados de los exámenes, sólo pude darle gracias al Señor. ¡La hernia ya no está! Toda gloria y honra para Él.

viernes, 10 de abril de 2015

Dios Protector

Por Carmen de Guardado

Hace un mes mi mamá se cayó; gracias al Señor no sufrió ningún daño físico, pero si emocional porque se ponía a decir que ya no podía caminar. Yo le dije que dejara de declarar eso, que tenía que ser positiva y decir lo contrario. Días después, ella comenzó a caminar, pero ayer se volvió a caer. Me doy cuenta de cómo el Padre nos protege y tiene cuidado de nosotros, porque otra vez no hubo ninguna fractura o lesión grave, sólo fue el golpe. Ella está bien, y a su avanzada edad, todavía camina. ¡Bendito Dios Protector!

miércoles, 1 de abril de 2015

Él tiene mi Vida en Sus Manos

Por Gina de Zelaya

En este último tiempo he aprendido a gozarme y a estar agradecida con Dios en todo. Antes, cuando las cosas no salían como yo esperaba, me molestaba y hasta le hacía rabietas al Señor y lo cuestionaba. A veces incluso buscaba resolver en mis propias fuerzas y con mis conocimientos. Ahora sé que tener un corazón agradecido, esperar y reposar en Él, trae mayor bendición de lo que podemos imaginar. Permitirle a Él operar en nuestra vida y a favor de nuestra vida es la mejor decisión que podemos tomar. Hace poco hice un viaje a Tegucigalpa. Después de orar por el viaje, nada salió como lo tenía previsto; pero el sólo hecho de reposar y saber que Él tiene mi vida en Sus manos, me permitió disfrutarlo de principio a fin. Siendo Él un Dios Bueno y un Padre responsable, al final puedo decir que fui más que bendecida y Su bondad y favor se manifestó en todo tiempo. Que nuestro corazón y nuestra boca estén siempre llenos de alabanza a Su Nombre.