viernes, 30 de enero de 2015

Dios es Nuestra Justicia

Por Carmen McDermoth


El lunes pasado, mi hijo Edgard salió de la casa a hacer un mandado donde uno de mis sobrinos. Cuando él iba en camino, se encontró que unos oficiales tenían agarrado a mi sobrino. Él quizo defenderlo, pero fue en vano, ya que también lo esposaron a él. Lo llevaron a la posta policial y lo querían culpar de un delito que no cometió. Yo le oraba al Señor para que hiciera la obra, porque mi hijo no había cometido delito alguno. Lo trasladaron al penal y tres días después le dieron libertad. ¡Dios es nuestra justicia!

viernes, 23 de enero de 2015

Pasaportes Olvidados

Por Rolando Castellanos

Esta semana, mi esposa, mi hija y yo fuimos a hacer unos trámites a la ciudad de Tegucigalpa. Cuando regresamos a casa, después de dos horas, le dije a mi esposa Cynthia que me entregara los pasaportes. "Yo no los tengo", me dijo, "Vos los andabas". Comencé a buscarlos por todos lados, pero en vano. Me di cuenta que los había dejado olvidados en el bus en el que regresamos. Inmediatamente, salí a la terminal de San Pedro Sula; iba orando en el camino, pero cuando llegué, el bus ya había salido. Me desesperé un poco, pero Dios puso paz en mi corazón y seguí orando. Me movilice de un lado a otro, hasta que visualicé el vehículo. Me subí y el conductor al verme, me entregó los pasaportes. Me dijo que los había guardado para cuando llegara a pedirlos. Le di las gracias y regresé a casa. Mi hija Juanita me dijo con su sencillez de niña: "Dios ya me había dicho que los ibas a encontrar." ¡Gracias, Señor, por Tu misericordia! Voy a tener más cuidado la próxima vez.

miércoles, 21 de enero de 2015

Orar en Lenguas

Por Maira de Ramírez (16 de febrero del 2012)

Hace pocos días sufrí de un terrible dolor de cabeza, nunca antes había sentido uno tan fuerte. Iba para El Progreso y antes de salir pensé en tomarme una pastilla para aliviar el dolor, pero olvidé hacerlo. En el camino le pregunte al Señor que hacer y comencé a orar en lenguas. Seguí y seguí hasta que recibí una llamada telefónica y fue en ese momento que me di cuenta que el dolor de cabeza se había ido. Yo no sabía que el orar en lenguas puede traer sanidad física. 

viernes, 16 de enero de 2015

Su Unción Me Sanó

Por Conchita Estrada

Hace dos días estaba sufriendo de un terrible dolor en las piernas; nunca antes había sentido cosa igual. Me costaba moverlas, y algunas veces sentía que no respondían; era algo muy intenso. Ayer, cuando el Hno. Alejandro Amaya pasó a recogerme para ir a la oración de los jueves, iba arrastrando los pies hasta que me subí al carro. Cuando llegamos al lugar de reunión, el Hno. Geovanny Medina comenzó a orar. Ninguno de mis hermanos sabía que yo me sentía mal, pero él empezó a declarar sanidad y a proclamar promesas del Señor. Tomé toda la palabra y fue algo hermoso lo que sucedió; sentí Su fresca Presencia y Su dulce unción sanando mis piernas, llevándose el dolor y liberándome. ¡Gracias al Señor estoy totalmente sana! Hoy hice un viaje a El Progreso, y pasé la mayor parte del tiempo de pie, sin ningún malestar para Su gloria.

jueves, 15 de enero de 2015

¡El Tiempo Llegó!

Por Miguel Sierra

Hace seis meses surgió la oportunidad de recibir un curso de verano de Ballet Magnificat, en Mississippi. En ese momento no disponía de los recursos para viajar, así que mis papás decidieron hacer todos los trámites necesarios para lograrlo. Oramos mucho y el Señor abrió puertas. Desafortunadamente, el boleto de avión se había elevado mucho para el momento en que habíamos planificado viajar, pero no me desanimé ya que sabía que no era el tiempo; ¡pero el tiempo llegó! Hace dos semanas he estado con mi familia en Estados Unidos, Dios se ha mostrado fiel en todo. ¡Nos veremos pronto!