miércoles, 13 de enero de 2016

Fuerzas


Creo que el Señor opera de maneras misteriosas. Hace unos días, mi hermano Róger Castillo me contó que comenzó a sentir un fuerte dolor en todo su cuerpo. A pesar de que descansó un rato, el malestar seguía allí. En esa condición él tomó el libro “Un Nombre Nuevo” y se sentó a leer las primeras páginas. A medida iba absorbiendo la historia del primer capítulo, le entró un ataque de risa; fue algo que no pudo detener. Cuando terminó de leer se fue a dormir y al levantarse notó que el dolor había desaparecido. Sé que el Señor tiene el poder de sanar todas nuestras dolencias y de renovar nuestras fuerzas. A veces utiliza medios que no esperamos.

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