viernes, 25 de diciembre de 2015

Mayores Cosas Vienen

Por Reina de Hernández

Para primicias, una de nuestras peticiones fue que no se terminara el 2015 sin ver la manifestación y el orden de Dios en nuestras finanzas. En estos últimos meses, como familia, hemos experimentado la sobrenaturalidad del Padre en esa área. Anoche, una persona me dijo que sentía sembrar una refrigeradora en mí; fue una respuesta del Señor, ya que no contábamos con una. Sé que esa lluvia de bendición apenas está comenzando, mayores cosas vienen para esta casa, así como Él lo anunció.

viernes, 18 de diciembre de 2015

Él Guarda Nuestras Vidas

Por Carmen de Ruiz

El sábado pasado, fui a recoger a mis hijos a la iglesia después de su ensayo general. Cuando iba por el triángulo, me fije que un taxi estaba estacionado en medio de la calle; desaceleré un poco, y en un abrir y cerrar de ojos una motocicleta impactó mi carro. No la vi porque el conductor traía sus luces apagadas; sin embargo, él y su familia salieron ilesos. Estoy segura que el Señor guardó nuestras vidas, en especial la de Marvin Samuel, ya que él estaba ubicado en el lado donde fue el choque. ¡Gracias Dios!

viernes, 11 de diciembre de 2015

Montes

Por Ana María Zelaya

Semanas atrás invité a unas amigas de la escuela para que asistieran a la presentación de Montes, pero ellas se rehusaron a ir. Continué invitándolas y siempre su excusa era: “Es que eso es algo muy aburrido. No es para nosotras”. Les hablé de mi experiencia y de la historia detrás de Montes; eso captó su atención. Finalmente, después de mucha oración y perseverancia, mis amigas compraron hoy su boleto. ¡Sé que serán muy bendecidas!

viernes, 4 de diciembre de 2015

Milagro

Por Katia de Cardona

Hace unos días, Santiago se levantó muy inquieto por un dolor que sentía en su oído derecho. En la escuela lloraba mucho, pero algunas maestras y hermanas de la iglesia oraron por él. Me dieron permiso de llevarlo a la casa, y estando allí, las desesperación y las quejas se volvieron más fuertes. No sabía que hacer, era la primera vez que me encontraba en una situación así. Sólo le dije al Señor: Haz un milagro. Pasó un tiempo y Santiago se calmó. Lo llevé donde un médico para que lo revisara, y para nuestra sorpresa, no tenía absolutamente nada. Estoy convencida que Dios hizo la obra.