viernes, 24 de julio de 2015

Jehová es nuestro Guardador

Emanuel Molina

Hace dos semanas hicimos un viaje con mi familia a Tegucigalpa. Antes de regresar a casa, mi mamá comenzó a leer el Salmo 121; lo cantamos y nos pusimos en marcha. Mi papá iba conduciendo a una velocidad normal en una carretera despejada, y de repente, en una curva, el carro perdió el control y comenzó a dar muchas vueltas. Cuando por fin se detuvo, nos revisamos y le dimos gracias a Dios porque no nos pasó nada. Jehová es nuestro Guardador; él que nos libra todo mal y cuida nuestra salida y entrada desde ahora y para siempre.

viernes, 17 de julio de 2015

Todo Obra Para Nuestro Bien

Por Cindy de Hernández

Hace poco tuvimos un viaje familiar y decidimos ir a un parque de diversiones. Antes de entrar al lugar oramos y le entregamos ese día al Señor para que Él se glorificara en todo tiempo. Mi esposo se subió a una montaña rusa gigante y cuando bajó de ella se dio cuenta que las llaves del carro ya no estaban en su bolsillo. No nos tardamos en darnos cuenta que se le cayeron en alguna de las vueltas del juego. Antes de ir a reportar la pérdida del objeto, nos apartamos en familia y le oramos al Señor para que las llaves aparecieran, aunque las probabilidades eran casi nulas. Al terminar informamos lo que había pasado; sin embargo, las personas que atendían el lugar no nos dieron muchas esperanzas de encontrar las llaves. A pesar de todo, decidimos reposar en Dios y confiar que Él nos iba a sorprender. Seguimos caminando y disfrutando del día, no perdimos el gozo y aunque quisieron venir malos pensamientos, no murmuramos ni nos quejamos. Yo pensaba en el pasaje de Eliseo y el hacha que se cayó al río y decía, “Si Tú hiciste que el hacha flotara, sé que harás aparecer este objeto”. De repente mi esposo se detuvo y alzó la vista al cielo, enredadas en una maya estaban las llaves de nuestro carro. Esto nos enseñó a depender plenamente de nuestro Dios. Todo lo que Él hace obra para nuestro bien.

viernes, 10 de julio de 2015

¡Gracias, Jesús!

Por Carmen de Ruiz

Estoy muy agradecida con el Señor porque por Su gracia y misericordia estamos aquí. Me doy cuenta del cuidado que Él ha tenido conmigo, aun antes de conocerle. Hace algún tiempo, la abuela de mi primer hijo siempre me decía que oraba por mí y me animaba a que la acompañara a la iglesia. Cuando me fui a vivir a Real del Campo, conocí a muchas de mis hermanas de IPV que me hablaron de la Palabra y me invitaron a los discipulados. He sido testigo de la bondad de nuestro Padre y de las maravillas que Él hace en mi vida. ¡Gracias, Jesús!

viernes, 3 de julio de 2015

Semilla

Por María José de Vásquez

Necesitaba una cartera y un reloj, porque los que tenía se me habían dañado. Hace poco, una hermana se me acercó y me dijo que quería darme una ofrenda. Lo primero que pensé fue: ¡Gracias a Dios voy a comprarme una de las dos cosas! Sin embargo, decidí sembrar eso en alguien más, y a los pocos días, otra persona me obsequió los dos artículos. Entendí que Dios da semilla al que siembra, y que tenemos que discernir qué es alimento y qué no lo es, para no comernos la semilla.